Cómo transmitir que la gestión del conocimiento es algo que pertenece a los que la integran y no a los que la proponen. Cómo hacer entender que, si sólo esperan resultados y no hay involucración en el proceso, no se obtiene nada.

En una pequeña población del sur de Italia, el ayuntamiento arregló las calles de una urbanización residencial. Cada seis viviendas unifamiliares hay un patio común abierto a la calle y el ayuntamiento sembró césped y plantó pequeñas flores en todos ellos, como un detalle a la comunidad, aunque no eran terrenos municipales.

Un grupo de vecinos que comparten jardín miraba con frecuencia desde sus ventanas si crecía el césped y si las plantas florecían y medraban, pero nadie se ocupaba de mantener el jardín.

Los vecinos del jardín compartido más cercano se preocupaban de regar el césped y las plantas, echaban abono y segaban el césped con regularidad.

Dos meses después éste jardín estaba precioso, mientras que el de sus vecinos descuidados no parecía un jardín, sino un solar de tierra esperando excavadoras para construcción. Los vecinos de ese patio dejaron de mirar por sus ventanas.
Y es que las cosas que se tienen en común necesitan que todos contribuyan a mantenerlas.