| Woody Allen 2004.
¿Qué es comedia y qué es tragedia? Ante una misma situación dos autores de teatro abordan desde su género habitual el desarrollo de la peripecia. La historia real subyacente Woody Allen no la cuenta, porque prima la generación creativa de situaciones. De hecho decepciona que el contertulio que la plantea la defina como interesante y luego el espectador no oiga lo que cuenta. Al director no le interesa la realidad, sino las ficciones que se pueden montar sobre ella.
Allen monta un guión en el que vamos pasando de una versión
a otra. Para evitar que el espectador se pierda completamente, sólo un
personaje, Melinda, es común a ambas historias. En los demás no sólo varían los
actores, sino también los personajes (nombres, carácter, contexto vital son
distintos en las biografías paralelas de todos ellos).
Para mantener nexos de unión y evitar que las dos historias
circulen de forma totalmente independiente, Allen utiliza elementos de guión o
de atrezo que sirven para mantener lazos de contacto entre ambas historias
además del protagonista:
- la lámpara oriental (tocada por dos personajes diferentes en cada historia)
- el actor de teatro en busca de contrato / la directora en busca de productor
- la infidelidad en la pareja de acogida (pero en un caso la comete él y en el
otro ella)
- un dentista como posible pareja para Melinda
- músico de raza negra como pareja de Melinda (ella contacta con ellos en
ambos casos por azar, pero de forma distinta)
También hay muchas diferencias. Estas son algunas:
- la llegada a la cena de Melinda (procedente de un viaje o vecina reciente
del inmueble)
- la amiga casamentera de la historia trágica, que juega un papel tan
significativo, no existe en la versión cómica
- la Melinda de comedia no tiene un pasado criminal ni ha estado casada ni
tiene hijos
- las dos diferencias anteriores hacen innecesario el personaje del marido
abogado que gestiona un intento de la Melinda trágica de volver a ver a sus
hijos
- el piano está presente en ambas historias, pero sirve para unir personajes
distintos.
Al contrario de lo que pretende, esta doble combinación de similitudes y
divergencias a algunos espectadores les ayuda poco a no perderse.
Sinceramente, estaba esperando que al final algún
personaje de la historia cómica apareciera en la trágica o viceversa, y que se
entrelazaran ambas historias resolviendo la suerte de Melinda en una única
historia.
Un mismo punto de partida (la llamada a la puerta en el momento de la cena)
podría haber llevado a un mismo punto de llegada. Una forma de reconocer el
hecho de que nuestras vidas son a la vez comedia y tragedia. De hecho los
antiguos trágicos griegos presentaban a concurso tres tragedias y una obra
satírica. No se trataba de una comedia propiamente dicha, pero sí se entendía
que los dos mundos no estaban muy lejanos.
En cambio, Allen no aborda un final claro en la tragedia y sí lo hace en
la comedia. El intento de suicidio de la Melinda trágica no es un desenlace,
mientras que el emparejamiento con el vecino sí lo es. Un final feliz. Y parece
que este es un ingrediente básico de la comedia para Woody Allen (aunque no
tendría por qué).
Comedia y tragedia. Estilos
diferentes que hacen al público tolerar de forma distinta el tono y
forma de la conversación. Me ha ocurrido siempre, los diálogos de los dramas de
Allen (“Otra mujer”, “Maridos y mujeres”, por ejemplo) me parecen tan
improbables como artificiales. En cambio el artificio del diálogo cómico
(“Misterioso asesinato en Manhattan”, “El misterio del escorpión de jade”, por
ejemplo) lo soporto mejor. Además Allen ha conseguido que toda una generación
haga comentarios sarcásticos a su estilo, con lo cual ha hecho cada vez más
verosímil su escritura neurótico-cómica. Pero las conversaciones “serias” me
siguen sonando falsas. ¡La gente no habla así!
Pero ¿qué es comedia? En
el caso de “Melinda & Melinda” no hay verdaderas situaciones cómicas. Hay
chistes, bromas, gags, pero apenas se exploran situaciones y enredos cómicos.
Y ¿qué es tragedia? Quizá que las cosas salgan mal. Pero ¿que salgan mal para
quién? La amiga de la Melinda trágica supera la ruptura de su matrimonio de
forma muy satisfactoria con el compositor. Será que las cosas son cómicas o
trágicas según cómo las cuentas: el intento de suicidio del ligue del vecino de
la Melinda cómica es presentado como ingrediente cómico, pero para ese personaje
es tan desesperado como el intento de la Melinda trágica.
No es el individuo trágico o cómico, sino que lo es la mirada que proyectamos
sobre él. Allen ve a la primera Melinda como un ser dramático, pero la segunda
no es la que aporta comicidad a la historia paralela, es mucho más comparsa que
la otra protagonista. Se ha atrevido a meter una situación dramática en la
comedia, pero no una ruptura cómica en el drama.
Ya lo dice la sabiduría
popular: todo depende del color del cristal con que se mira. |